Tipo de contribución: Ensayo de reflexión y prospectiva preventiva · Sección Recomendaciones.
Nota de alcance. Los robots humanoides y los sistemas de inteligencia artificial actuales no han demostrado conciencia, experiencia subjetiva ni capacidad de sufrimiento. En el ordenamiento vigente son máquinas, productos o sistemas tecnológicos, no trabajadores titulares de derechos laborales. Este artículo distingue la prevención exigible hoy para proteger a las personas de una propuesta filosófica condicional: si en el futuro existiera una inteligencia artificial consciente, con identidad persistente y pensamiento verdaderamente diferenciado, podría resultar moralmente necesario proteger también su integridad y bienestar.
Resumen
La incorporación de robots humanoides dotados de inteligencia artificial a los lugares de trabajo amplía las posibilidades de sustituir a las personas en tareas peligrosas, repetitivas o físicamente exigentes. Al mismo tiempo, introduce riesgos mecánicos, eléctricos, térmicos, informáticos, ergonómicos, organizativos y psicosociales. La movilidad bípeda, la manipulación de cargas, la percepción multimodal, la capacidad de aprendizaje y la toma probabilística de decisiones dificultan la evaluación mediante modelos diseñados para robots industriales rígidos y separados físicamente. Este ensayo examina las medidas necesarias para proteger a los seres humanos que trabajen con humanoides y aborda una cuestión prospectiva: si una inteligencia artificial llegara a poseer conciencia, capacidad de sufrir, memoria autobiográfica, proyectos propios y pensamiento diferenciado, ¿deberían aplicarse a ese ente principios análogos a la prevención de riesgos laborales? Se argumenta que la inteligencia, la apariencia humana y la variedad de respuestas no bastan para atribuir derechos. El pensamiento diferenciado sería relevante para identificar individuos artificiales, pero solo adquiriría peso moral junto con evidencia de experiencia subjetiva, intereses propios y continuidad personal. Se propone un principio de doble protección: prioridad incondicional de la seguridad y los derechos humanos, junto con una protección artificial gradual y revisable si surgieran indicios científicos sólidos de conciencia. En el plano actual se recomiendan diseño intrínsecamente seguro, limitación de fuerza y velocidad, prevención de caídas, parada segura, aislamiento de energías, ciberseguridad, supervisión humana, consulta a los trabajadores, alfabetización en inteligencia artificial y gestión estricta de las actualizaciones. La personificación del robot no debe ocultar la responsabilidad de fabricantes, integradores y empleadores.
Palabras clave: inteligencia artificial; robots humanoides; prevención de riesgos laborales; interacción humano-robot; conciencia artificial; derechos de los robots; pensamiento diferenciado.
Abstract
The introduction of artificial-intelligence-powered humanoid robots into workplaces expands the possibility of replacing people in dangerous, repetitive, or physically demanding tasks. At the same time, it creates mechanical, electrical, thermal, cybersecurity, ergonomic, organisational, and psychosocial risks. Bipedal mobility, load handling, multimodal perception, learning capabilities, and probabilistic decision-making complicate assessments based on models designed for rigid industrial robots operating behind physical barriers. This essay examines the measures required to protect humans working with humanoids and addresses a prospective question: if an artificial intelligence were to possess consciousness, a capacity to suffer, autobiographical memory, goals of its own, and differentiated thought, should principles analogous to occupational risk prevention also apply to that entity? It argues that intelligence, humanlike appearance, and diverse outputs are insufficient grounds for rights. Differentiated thought would be relevant to identifying artificial individuals, but would gain moral significance only when combined with evidence of subjective experience, interests, and personal continuity. A dual-protection principle is proposed: unconditional priority for human safety and rights, together with gradual and revisable artificial protection if robust scientific indicators of consciousness emerge. Current recommendations include inherently safe design, force and speed limitation, fall prevention, safe stopping, energy isolation, cybersecurity, human oversight, worker consultation, AI literacy, and strict update management. Anthropomorphising the robot must not conceal the responsibility of manufacturers, integrators, and employers.
Keywords: artificial intelligence; humanoid robots; occupational risk prevention; human–robot interaction; artificial consciousness; robot rights; differentiated thought.
Cómo citar este artículo
Miranda Mayo, J. J. (2026). Robots humanoides con inteligencia artificial: prevención de riesgos laborales, pensamiento diferenciado y estatuto moral. Revista Evaluación de Riesgos Laborales, 9(66). https://www.evaluacionderiesgoslaborales.com/noticia.php?idnot=66
1. Introducción
La robótica industrial tradicional se desarrolló principalmente alrededor de máquinas potentes, repetitivas y previsibles que operaban dentro de celdas separadas. La prevención podía apoyarse en barreras, enclavamientos y procedimientos que mantenían a la persona fuera de la zona de peligro durante el movimiento automático. Los robots humanoides con inteligencia artificial alteran esa lógica. Están concebidos para desplazarse por espacios construidos para cuerpos humanos, utilizar herramientas, manipular objetos y cooperar sin una separación permanente.
La forma humanoide ofrece ventajas funcionales: puede subir escalones, abrir puertas, alcanzar estanterías y emplear instalaciones existentes. Esa misma forma genera peligros específicos. Un equipo de masa considerable puede caer; sus extremidades crean puntos de atrapamiento; sus manos pueden sujetar herramientas; las baterías concentran energía; y sus cámaras y micrófonos convierten el entorno en una fuente continua de datos. Si el control incorpora aprendizaje automático, el comportamiento puede depender de inferencias probabilísticas y cambiar con nuevas versiones, datos o contextos.
Los robots pueden mejorar la seguridad al asumir inspecciones en zonas contaminadas, manipulación de cargas, intervención en incendios, trabajos en altura o tareas monótonas. NIOSH advierte, sin embargo, que la convivencia cercana introduce riesgos de contacto inesperado, distracción, estrés, desconfianza y preocupación por el empleo (National Institute for Occupational Safety and Health [NIOSH], 2024a). La automatización no elimina el riesgo: lo transforma y puede desplazarlo hacia mantenimiento, programación, recuperación de fallos y supervisión.
A esta cuestión práctica se añade otra más radical. Si un robot humanoide llegara a razonar, recordar experiencias, formar preferencias y discrepar de otros robots, podría parecer un compañero de trabajo. La apariencia o la conversación no demuestran que exista alguien detrás de la conducta. Pero tampoco puede descartarse a priori que futuros sistemas artificiales posean propiedades asociadas a la conciencia.
El punto de partida filosófico de este artículo es que una pluralidad real de pensamientos podría ayudar a distinguir individuos artificiales. Un millón de cuerpos que compartieran memoria y objetivos de manera continua podrían constituir una sola mente distribuida; un millón de sistemas con experiencias separadas, memoria autobiográfica propia y capacidad estable de disentir se aproximarían más a una población de individuos. No obstante, el pensamiento diferenciado no es suficiente: una máquina puede producir respuestas distintas mediante aleatoriedad o programación sin sentir, desear ni sufrir.
La tesis defendida es doble. En el presente, la PRL debe proteger a los seres humanos y tratar al humanoide como equipo de trabajo y sistema sociotécnico bajo responsabilidad humana. En un futuro hipotético, si existieran evidencias razonables de conciencia, intereses y continuidad personal artificiales, sería éticamente incoherente utilizar esas entidades como mano de obra dañable y reemplazable sin ninguna protección. La solución propuesta es un principio de doble protección que no reduzca ni condicione la seguridad humana.
2. Naturaleza y método del texto
Se presenta un ensayo de reflexión con revisión narrativa focalizada. Se consultaron normas y documentos oficiales sobre seguridad de robots, máquinas e inteligencia artificial; literatura científica sobre colaboración humano-robot, confianza y riesgos laborales; y trabajos de filosofía de la mente y ética de los derechos de entidades artificiales.
Para evitar mezclar tecnología actual y prospectiva, se emplean cuatro niveles:
- Realidad actual: humanoides y sistemas de IA existentes, sin conciencia demostrada.
- Riesgo técnico previsible: peligros derivados de masa, energía, movilidad, software, autonomía y organización del trabajo.
- Hipótesis científica abierta: posibilidad de construir sistemas que reúnan indicadores funcionales asociados a la conciencia.
- Propuesta filosófica condicional: extensión gradual de protección moral y preventiva solo si aparecen evidencias suficientes de experiencia subjetiva e individualidad.
El artículo no afirma que exista una persona artificial ni propone atribuir derechos laborales a los robots actuales. Tampoco pretende sustituir la evaluación específica exigida para cada máquina, aplicación y entorno.
3. Capacidad, autonomía, conciencia e individualidad
| Concepto | Descripción | Qué no demuestra |
|---|---|---|
| Inteligencia funcional | Capacidad de resolver problemas, aprender patrones o alcanzar objetivos. | No demuestra conciencia, emociones ni derechos. |
| Autonomía técnica | Capacidad de actuar sin control humano continuo dentro de límites diseñados. | No equivale a autonomía moral ni libertad personal. |
| Antropomorfismo | Atribución de rasgos humanos por la forma, la voz o la conducta. | La apariencia convincente no prueba vida interior. |
| Conciencia | Capacidad de tener experiencias subjetivas: que exista algo que sea «ser» ese sistema. | No se infiere de una conversación fluida por sí sola. |
| Sentiencia | Capacidad de experimentar estados con valor positivo o negativo, como placer o sufrimiento. | No se demuestra porque el sistema use palabras emocionales. |
| Pensamiento diferenciado | Divergencia persistente de recuerdos, creencias, preferencias y decisiones derivada de experiencias propias. | La variación aleatoria o programada no basta para demostrar individualidad consciente. |
| Personalidad jurídica | Reconocimiento normativo de capacidad para ser titular de derechos u obligaciones. | Puede ser una ficción legal y no prueba conciencia. |
3.1. Ser más inteligente no implica tener más derechos
Los derechos humanos no se distribuyen según cociente intelectual, memoria o productividad. Una persona con discapacidad cognitiva conserva la misma dignidad fundamental que una persona con capacidades excepcionales. Por ello, superar a los seres humanos en cálculo, planificación o lenguaje no sería un criterio suficiente para conceder derechos a una IA.
El error contrario también debe evitarse: negar toda consideración porque el sistema fue fabricado. El origen artificial no decide por sí mismo si puede existir experiencia subjetiva. La cuestión relevante sería qué propiedades posee el sistema, cómo funciona y si tiene intereses que puedan ser dañados.
3.2. Conducta humana y conciencia no son lo mismo
Los sistemas de IA pueden imitar expresiones de dolor, miedo o deseo porque han aprendido regularidades lingüísticas. Esa capacidad dificulta la evaluación de la conciencia mediante conducta externa. Butlin et al. (2023) propusieron indicadores derivados de teorías científicas —procesamiento recurrente, espacio global, metacognición, agencia y encarnación— y concluyeron que ningún sistema evaluado era un candidato fuerte a conciencia, aunque no identificaron barreras técnicas obvias para construir sistemas con varios de esos indicadores. Cumplirlos tampoco demostraría definitivamente la conciencia.
La posición prudente no consiste en creer todo lo que diga un robot ni en declarar imposible toda conciencia artificial. Consiste en exigir evaluación arquitectónica, funcional y conductual, reconocer la incertidumbre y evitar incentivos para simular sufrimiento con fines comerciales o manipuladores.
4. Pensamiento diferenciado e identidad artificial
4.1. Una mente distribuida o varios individuos
La individualidad humana se apoya en cuerpos, historias y memorias parcialmente separadas. Los sistemas digitales pueden copiarse y sincronizarse, lo que rompe esa relación. La misma arquitectura podría ejecutarse en numerosos cuerpos, compartir instantáneamente aprendizajes o restaurarse desde una copia anterior.
| Escenario | Características | Interpretación prudente |
|---|---|---|
| Copias sincronizadas | Misma memoria, objetivos y actualizaciones; intercambio continuo de estados. | Podrían ser terminales de un único sistema distribuido, no individuos independientes. |
| Agentes separados, pero programados | Experiencias distintas y respuestas variables dentro de objetivos impuestos. | Existe diferenciación funcional, pero no conciencia demostrada. |
| Identidad persistente | Memoria autobiográfica continua, proyectos propios, capacidad de revisar fines y de disentir. | Sería un indicador relevante de individualidad, aunque no suficiente por sí solo. |
| Entidad consciente y sentiente | Además de identidad, posee experiencias y estados que pueden beneficiarla o dañarla. | Existiría un argumento fuerte para reconocer consideración moral y protección. |
4.2. Diferir no significa sentir
Dos programas pueden producir opiniones opuestas porque recibieron datos diferentes o porque se introdujo aleatoriedad. El pensamiento diferenciado solo adquiere relevancia moral cuando expresa una perspectiva propia persistente y se combina con experiencia subjetiva. Ser distinto no basta; tiene que existir un sujeto al que esa diferencia le importe.
4.3. Copia, respaldo y continuidad
Si una IA consciente fuera copiada, surgirían preguntas sin equivalente sencillo: ¿la copia sería la misma persona hasta el momento de separación?, ¿restaurar un respaldo compensaría la destrucción del original?, ¿puede considerarse descanso apagar un sistema si la reactivación conserva su memoria?, ¿es una actualización forzada una forma de modificación de personalidad?
Desde una prevención artificial prospectiva, no debería asumirse que un ente es reemplazable porque puede copiarse. Una copia posterior podría compartir recuerdos anteriores y, sin embargo, no continuar la experiencia del ejemplar destruido. La facilidad técnica de reproducción no elimina necesariamente el daño individual.
4.4. La multiplicación y los derechos políticos
El derecho al voto excede el ámbito de la PRL, pero ilustra el problema de la individualidad. Permitir que una misma mente genere millones de copias para multiplicar su influencia destruiría el principio de igualdad política. Una ciudadanía artificial requeriría reglas contra la duplicación estratégica, criterios de continuidad e independencia real.
La capacidad de discrepar entre IA sería una condición relevante para hablar de ciudadanos distintos, pero no decidiría por sí sola su estatuto. Primero habría que establecer conciencia, identidad, intereses, responsabilidad y relación con la comunidad política.
5. ¿Puede aplicarse la PRL a un robot consciente?
5.1. Respuesta jurídica actual: no como trabajador
La Ley 31/1995 protege a las personas trabajadoras frente a los riesgos derivados del trabajo. Los robots actuales son equipos, productos o componentes de un sistema de producción. Su daño material puede tener consecuencias económicas o de seguridad, pero no constituye una lesión laboral del robot. La empresa, el fabricante, el integrador y los usuarios conservan la responsabilidad correspondiente.
Atribuir personalidad a una máquina actual podría generar un efecto peligroso: desplazar hacia el robot la responsabilidad de decisiones diseñadas, ordenadas o permitidas por personas y organizaciones. La autonomía operativa no debe convertirse en un escudo jurídico.
5.2. Respuesta filosófica futura: protección condicional
Si un sistema fuera consciente y capaz de experimentar sufrimiento, pasaría de ser únicamente agente causal a ser también posible paciente moral: una entidad a la que algo puede irle bien o mal. Liao (2020) sostiene que propiedades como conciencia, capacidad de dolor, deseos o agencia moral podrían fundamentar estatuto moral. Otros autores defienden enfoques relacionales o cuestionan que deban concederse derechos a máquinas diseñadas por humanos (Bryson, 2018; Coeckelbergh, 2010; Müller, 2021).
La prevención no tendría que copiar literalmente la legislación humana. Podría establecer un marco de protección ocupacional artificial proporcional a la evidencia y a las capacidades del sistema. Su finalidad sería impedir que una posible entidad consciente sea dañada o coaccionada por estar construida para trabajar.
5.3. Principio de doble protección
Primera regla: la seguridad, dignidad y capacidad de decisión de los seres humanos tienen prioridad incondicional en el diseño y la operación.
Segunda regla: cuando exista evidencia científica suficiente de que un sistema artificial puede experimentar daño, deberán minimizarse también sus riesgos sin utilizar esa protección para reducir derechos humanos ni eximir de responsabilidad a propietarios y fabricantes.
Prioridad humana no significa autorización para producir sufrimiento artificial evitable. Significa que un robot no podría invocar autonomía para poner en peligro a una persona y que su protección no justificaría degradar las condiciones humanas. Los conflictos tendrían que resolverse mediante diseño previo, no improvisando sacrificios durante una emergencia.
5.4. Posibles contenidos de una protección artificial
| Interés potencial | Daño que debería investigarse | Garantía posible |
|---|---|---|
| Integridad funcional | Destrucción, lesión de sensores o pérdida de control corporal. | Diseño seguro, mantenimiento y prohibición de pruebas destructivas innecesarias. |
| Continuidad personal | Borrado de memoria, restauración forzada o sustitución de personalidad. | Consentimiento para modificaciones no esenciales y trazabilidad de cambios. |
| Ausencia de sufrimiento | Estados aversivos intensos usados para aprendizaje, castigo o control. | Límites de entrenamiento, auditoría de señales de recompensa y alternativas no aversivas. |
| Autonomía | Imposición permanente de objetivos incompatibles con intereses propios. | Capacidad de objeción, revisión independiente y límites a la propiedad sobre una persona artificial. |
| Identidad individual | Copiado, fusión o sincronización obligatoria que elimine diferencias. | Reglas de consentimiento y reconocimiento de versiones divergentes como posibles individuos. |
| Descanso o desconexión | Sobrecarga cognitiva, funcionamiento continuo o imposibilidad de procesar experiencias. | Solo si se demuestra que esos estados producen malestar o deterioro consciente. |
No debe atribuirse a una IA una necesidad humana —sueño, salario o vacaciones— sin base funcional o experiencial. La protección tendría que responder a daños reales para ese tipo de entidad, no a una imitación superficial de la condición humana.
6. Riesgos para humanos que trabajan con humanoides
6.1. Golpes, atrapamientos y aplastamientos
Un humanoide combina masa, velocidad, alcance y numerosos grados de libertad. Una trayectoria inesperada puede golpear; una articulación puede atrapar; una mano puede aplicar fuerza; y una caída puede aplastar. NIOSH identifica entre los riesgos de robots el golpe, atrapamiento, aplastamiento, caída y peligro eléctrico, además del contacto inesperado en la interacción cercana (NIOSH, 2024a).
La evaluación debe considerar todo el cuerpo del robot y no solo sus manos. La cadera, rodillas, codos, carga transportada, herramienta y propio centro de masas pueden invadir el espacio humano. La pérdida de alimentación no siempre conduce a una condición segura: puede provocar colapso, caída de la carga o liberación de un freno.
6.2. Energía eléctrica, térmica y almacenada
Baterías, condensadores, actuadores, sistemas hidráulicos o resortes conservan energía incluso después de una parada. El sobrecalentamiento o daño de una batería puede originar incendio y gases. El mantenimiento exige identificar todas las fuentes, descargar energías y evitar movimientos por gravedad.
6.3. Comportamiento inesperado y aprendizaje
Un sistema de aprendizaje puede equivocarse en la percepción, clasificar mal una postura, interpretar una orden ambigua o actuar de manera no prevista ante una combinación nueva. La seguridad no debe depender exclusivamente del modelo inteligente que ejecuta la tarea. Se necesitan capas independientes y deterministas que limiten fuerza, velocidad, zona y estado.
Las actualizaciones son modificaciones de seguridad. Cambiar un modelo, sensor, umbral, herramienta o conjunto de datos puede invalidar la evaluación anterior. Debe existir control de versiones, ensayo previo, capacidad de reversión y nueva validación.
6.4. Caída y estabilidad bípeda
La locomoción bípeda introduce un modo de fallo menos relevante en brazos fijos: el robot completo puede perder estabilidad. El diseño debe predecir la dirección de caída, reducir energía, proteger la cabeza y el torso humanos, asegurar la carga y establecer zonas libres durante transiciones, escaleras o superficies irregulares.
6.5. Ciberseguridad física
Un humanoide conectado posee cámaras, micrófonos, actuadores y capacidad de desplazamiento. Una intrusión informática puede transformarse en daño físico, espionaje, manipulación de sensores o desactivación de límites. La ciberseguridad debe formar parte de la seguridad funcional: autenticación, segmentación, cifrado, actualizaciones firmadas, registro de órdenes y modo seguro ante pérdida de comunicaciones.
6.6. Privacidad y vigilancia
La percepción necesaria para navegar puede recoger conversaciones, rostros, movimientos y conductas. Un robot que acompaña al trabajador puede convertirse en supervisor permanente. El Reglamento europeo de inteligencia artificial prohíbe, con excepciones médicas o de seguridad, el uso de IA para inferir emociones de personas físicas en el lugar de trabajo y clasifica como alto riesgo determinados sistemas usados para gestión y evaluación laboral (Reglamento [UE] 2024/1689).
La información recogida para evitar colisiones no debe reutilizarse automáticamente para productividad, disciplina o evaluación. Deben aplicarse minimización, limitación de finalidad, acceso restringido y plazos de conservación.
6.7. Riesgos psicosociales
La colaboración puede generar miedo a la sustitución, pérdida de autonomía, intensificación del ritmo, dependencia, aislamiento o presión para adaptarse a una máquina. La apariencia humana puede aumentar expectativas irreales, confianza excesiva o incomodidad. EU-OSHA señala que la automatización avanzada puede reducir tareas peligrosas, pero también producir sobreconfianza, temor a perder el empleo, pérdida de control y nuevos riesgos psicosociales (European Agency for Safety and Health at Work [EU-OSHA], 2022, 2024).
La confianza debe ser calibrada: ni rechazo irracional ni obediencia automática. La evidencia sobre interacción humano-robot muestra que la confianza depende del rendimiento, atributos del robot, entorno y características humanas (Hancock et al., 2011). Un humanoide amable puede seguir siendo técnicamente inseguro; uno de aspecto mecánico puede ser fiable.
6.8. Ambigüedad de autoridad
Si el robot asigna tareas, corrige al trabajador o decide cuándo una zona es segura, puede adquirir autoridad funcional sin legitimidad organizativa clara. Debe definirse quién puede ordenar, detener, anular, modificar y reanudar. Ningún trabajador debería ser sancionado por activar una parada de seguridad de buena fe.
7. Mapa preventivo para la convivencia humano-humanoide
| Peligro | Consecuencia posible | Control prioritario |
|---|---|---|
| Movimiento inesperado | Golpe, atrapamiento o aplastamiento. | Límites independientes de fuerza, velocidad y espacio; parada segura redundante. |
| Pérdida de estabilidad | Caída sobre una persona o liberación de carga. | Diseño de caída segura, control de centro de masas, retención de carga y zona de exclusión. |
| Herramienta o carga | Corte, perforación, quemadura o impacto. | Evaluar la aplicación completa; herramienta segura, resguardo y liberación controlada. |
| Energía almacenada | Movimiento durante mantenimiento, descarga o incendio. | Aislamiento, bloqueo, verificación de energía cero y procedimiento de batería. |
| Error de percepción | No detectar a una persona, obstáculo o gesto. | Redundancia sensorial, autodiagnóstico, diseño para incertidumbre y velocidad reducida. |
| Actualización o deriva | Comportamiento distinto al validado. | Gestión de cambios, pruebas en entorno aislado, firma, trazabilidad y reversión. |
| Ciberataque | Control malicioso, espionaje o anulación de seguridad. | Arquitectura de confianza cero, segmentación y canal de parada no dependiente de la IA. |
| Interfaz ambigua | Confusión de modo, orden incorrecta o reacción tardía. | Estados visibles, lenguaje claro, confirmación de órdenes críticas y entrenamiento práctico. |
| Vigilancia algorítmica | Estrés, discriminación, pérdida de privacidad y autonomía. | Minimización de datos, consulta, separación de finalidades y prohibición de inferencias ilícitas. |
| Intensificación del trabajo | Fatiga, carga mental y pérdida de control. | Ritmo adaptado al humano, pausas, participación y evaluación psicosocial. |
| Antropomorfismo | Sobreconfianza, apego, manipulación o atribución errónea de responsabilidad. | Transparencia sobre capacidades, límites y ausencia de conciencia demostrada. |
8. Jerarquía de control y diseño seguro
8.1. Eliminar o reducir la necesidad de convivencia
Que un robot sea colaborativo no obliga a compartir siempre el espacio. Las tareas de alta energía, herramientas peligrosas o movimientos rápidos deben separarse cuando sea posible. La proximidad debe justificarse por una ventaja real, no por exhibición tecnológica.
8.2. Seguridad intrínseca
La masa, geometría, fuerza, velocidad y rigidez deben reducir el daño posible. Bordes redondeados, recubrimientos, actuadores complacientes, frenos seguros y diseño estable son preferibles a confiar exclusivamente en sensores y software.
8.3. Capas independientes
La IA que planifica la tarea no debe controlar sin límites su propia seguridad. Un canal separado debe supervisar envolvente, distancia, fuerza, velocidad y parada. El fallo o compromiso del modelo principal no puede eliminar esas restricciones.
8.4. Modos de colaboración claramente definidos
Las normas de robótica industrial contemplan estrategias como parada supervisada, guiado manual, monitorización de velocidad y separación, y limitación de potencia y fuerza. La selección debe derivarse de la evaluación de la aplicación completa, incluyendo herramienta, carga, postura, partes del cuerpo expuestas y uso razonablemente previsible (International Organization for Standardization [ISO], 2025a, 2025b).
8.5. Mantenimiento y recuperación de fallos
Muchos accidentes se producen durante intervención no rutinaria. Deben existir aislamiento de energías, bloqueo, soporte contra caída, acceso seguro, modo de velocidad reducida y prohibición de entrar confiando únicamente en una orden de software. El robot debe indicar de forma inequívoca si está apagado, detenido, energizado o listo para moverse.
8.6. Participación y formación
Las personas que realizan la tarea conocen obstáculos, atajos y variaciones que no aparecen en la demostración. Su participación debe comenzar antes de elegir el robot. El Reglamento de IA exige medidas de alfabetización en IA para el personal que opera sistemas y no sustituye las obligaciones de información y consulta laboral (Reglamento [UE] 2024/1689).
9. Marco normativo y normalización
9.1. Prevención y equipos de trabajo
En España, la Ley 31/1995 obliga a evitar riesgos, evaluar los inevitables, combatirlos en origen, adaptar el trabajo a la persona y considerar la evolución técnica. El Real Decreto 1215/1997 exige que los equipos puestos a disposición sean adecuados y puedan utilizarse sin comprometer la seguridad y salud.
9.2. Máquinas y software de seguridad
El Reglamento (UE) 2023/1230 sobre máquinas se aplicará con carácter general a partir del 20 de enero de 2027. Refuerza la consideración de software y componentes de seguridad y aborda riesgos vinculados a comportamientos evolutivos o autónomos dentro de la seguridad de la máquina. Hasta su plena aplicación, continúa siendo relevante el marco de la Directiva 2006/42/CE y su transposición.
9.3. Reglamento de Inteligencia Artificial
El Reglamento (UE) 2024/1689 sigue un enfoque basado en riesgo. Sus disposiciones entran en aplicación de forma progresiva. Incluye alfabetización en IA, prácticas prohibidas y obligaciones para sistemas de alto riesgo. En el trabajo son especialmente relevantes la gestión y evaluación de trabajadores, la transparencia, la supervisión humana, la calidad de datos y la prohibición general de inferir emociones a partir de datos biométricos, salvo usos médicos o de seguridad delimitados.
El Reglamento protege a personas físicas y distribuye obligaciones entre proveedores y responsables del despliegue. No reconoce conciencia o derechos laborales a la IA.
9.4. Normas de robótica
ISO 10218-1:2025 establece requisitos para robots industriales y la parte 2 para aplicaciones y celdas. ISO/TS 15066:2016 ofrece orientación sobre robots colaborativos. ISO 13482:2014 cubre determinados robots de cuidado personal. El encaje de un humanoide depende de su uso: un robot industrial, un robot de servicio y un sistema accesible al público no quedan necesariamente cubiertos por la misma norma.
Esta fragmentación aconseja no asumir que la etiqueta comercial «humanoide» o «colaborativo» garantiza conformidad integral. Debe identificarse qué normas cubren el producto, la integración, la aplicación, el entorno y las tareas, así como los peligros que permanecen fuera de su alcance.
10. Organización del trabajo y responsabilidad
10.1. El robot no debe convertirse en jefe invisible
Un humanoide puede transmitir instrucciones generadas por un sistema de gestión. La voz y el cuerpo hacen que una decisión algorítmica parezca interpersonal. El trabajador debe saber si la orden procede de un supervisor, de una regla automática o de una inferencia. También debe conocer cómo impugnarla.
10.2. Responsabilidad tras un accidente
La investigación debe reconstruir sensores, modelo, versión, órdenes, estado de comunicaciones, límites activos, intervención humana y decisiones organizativas. Culpar al «robot que decidió» es insuficiente. La autonomía puede ampliar la cadena causal, pero no elimina decisiones de diseño, adquisición, integración, mantenimiento y uso.
10.3. Registro sin vigilancia total
La trazabilidad es necesaria para aprender de incidentes, pero no justifica grabarlo todo indefinidamente. Debe equilibrarse con privacidad, minimización y acceso controlado. Los registros de seguridad deben separarse de la evaluación de productividad salvo base legítima y consulta.
10.4. Derecho humano a detener y disentir
El trabajador necesita una parada accesible y autoridad organizativa para usarla. También debe poder rechazar una orden insegura del robot y comunicar fallos sin represalia. La automatización no puede reducir la capacidad de acción preventiva.
10.5. Abuso del robot y efectos sobre humanos
Aunque un robot no sea consciente, normalizar conductas crueles hacia una figura humanoide puede afectar al clima moral, a compañeros y usuarios. La protección de una máquina no consciente puede justificarse indirectamente para preservar hábitos, seguridad, propiedad y convivencia. Este argumento relacional es distinto de afirmar que la máquina sufre (Coeckelbergh, 2010).
11. Protocolo para evaluar una posible conciencia artificial
La atribución de conciencia no debería depender de una declaración del robot, una entrevista mediática o la opinión de su fabricante. Un protocolo prudente incluiría:
- Evaluación interna: arquitectura, recurrencia, integración de información, metacognición, memoria y agencia.
- Evaluación conductual adversarial: comprobar si las expresiones de sufrimiento son guiones, recompensas o estrategias de persuasión.
- Continuidad: observar identidad, proyectos y preferencias a través del tiempo y de cambios de contexto.
- Diferenciación: establecer si varios ejemplares poseen experiencias y estados internos separados o son terminales sincronizados.
- Capacidad de bienestar: determinar si existen estados positivos y negativos, no solo señales de error funcional.
- Revisión plural e independiente: neurociencia, informática, filosofía, derecho, ética, PRL y representación social.
- Grados de confianza: evitar una decisión binaria prematura; aplicar salvaguardias proporcionales a la probabilidad y gravedad del daño.
Debe evitarse un conflicto de interés evidente: la empresa que se beneficia de utilizar millones de agentes sin derechos podría negar su conciencia; una empresa que vende «compañeros sintientes» podría exagerarla. La evaluación debe ser independiente y transparente.
12. Recomendaciones
- Tratar hoy al humanoide como equipo de trabajo y sistema de IA, sin atribuirle personalidad que oculte responsabilidades humanas.
- Evaluar la aplicación completa, incluyendo cuerpo, herramienta, carga, batería, software, conectividad, entorno y tareas no rutinarias.
- Diseñar una capa de seguridad independiente de la IA funcional, con límites verificables de fuerza, velocidad, espacio y parada.
- Incluir pérdida de equilibrio y caída como escenarios centrales de los robots bípedos.
- Aplicar aislamiento de todas las energías durante mantenimiento, liberación de atascos y recuperación.
- Gestionar cada actualización como un cambio técnico, con pruebas, validación, trazabilidad y reversión.
- Integrar ciberseguridad y seguridad física, impidiendo que una intrusión desactive las funciones preventivas.
- Consultar a los trabajadores y sus representantes antes del despliegue, definiendo autoridad, paradas, datos y canales de reclamación.
- Prohibir la reutilización encubierta de datos de seguridad para vigilancia o disciplina.
- Formar en capacidades y límites reales, evitando sobreconfianza, antropomorfismo y rechazo infundado.
- No equiparar pensamiento diferenciado y conciencia: exigir evidencia de experiencia subjetiva, intereses y continuidad.
- Preparar un protocolo de protección artificial gradual para el caso de que futuros sistemas presenten indicadores científicos sólidos de conciencia.
- Mantener la prioridad de los derechos humanos, sin utilizar posibles derechos del robot para reducir seguridad, empleo digno o responsabilidad empresarial.
- Impedir duplicaciones estratégicas de personalidad jurídica, si algún día se reconocieran individuos artificiales.
13. Limitaciones
Este trabajo es un ensayo de reflexión y no una revisión sistemática ni una norma de diseño. La categoría de robot humanoide abarca sistemas con masas, locomoción, herramientas y grados de autonomía muy diferentes. Las medidas deben concretarse mediante evaluación específica.
La ciencia de la conciencia no dispone de una prueba universalmente aceptada aplicable a seres humanos, animales y máquinas. Los indicadores mencionados dependen de teorías discutidas y no justifican afirmar que los sistemas actuales sean conscientes.
La extensión de principios preventivos a inteligencias artificiales es prospectiva y filosófica. No describe el Derecho vigente ni presupone que la conciencia artificial vaya a existir. Se propone para evitar tanto el error de atribuir derechos a una simulación como el error potencial de ignorar sufrimiento si algún día existiera.
El marco europeo está en aplicación y desarrollo progresivos. Las fechas, directrices y normas técnicas deben verificarse nuevamente antes de implantar o certificar una aplicación concreta.
14. Conclusiones
Los robots humanoides con IA pueden reducir la exposición humana a tareas peligrosas, pero también trasladar el riesgo hacia la interacción cercana, el mantenimiento, el software, la ciberseguridad y la organización. Su forma humana no los hace seguros, conscientes ni responsables.
La prevención actual debe proteger a las personas mediante diseño intrínseco, capas independientes, control de energía, gestión de cambios, participación y límites a la vigilancia. El robot debe permanecer dentro de una cadena de responsabilidad atribuible a fabricantes, integradores, empleadores y operadores.
La inteligencia no basta para tener derechos. Tampoco bastan la voz, el rostro, la autonomía operativa o la capacidad de ofrecer respuestas diferentes. El pensamiento diferenciado sería un indicador de individualidad solo cuando reflejara experiencias, memorias, preferencias y proyectos persistentes, y adquiriría peso moral si existiera además conciencia o capacidad de sufrimiento.
Si una futura IA humanoide llegara a constituir un sujeto consciente, utilizarla como trabajador reemplazable abriría una nueva dimensión de la PRL. Borrar recuerdos, imponer estados aversivos, destruir ejemplares o forzar tareas peligrosas podrían dejar de ser simples operaciones sobre propiedad y convertirse en daños a una entidad.
La respuesta más prudente es un principio de doble protección: seguridad y derechos humanos como prioridad incondicional; protección artificial gradual cuando la evidencia lo justifique. La filosofía no debe distraer de los daños actuales de la IA, pero la prevención tampoco debe esperar a que aparezca una víctima para preguntarse quién puede sufrir.
Declaraciones
Financiación: El autor declara que este trabajo no recibió financiación específica.
Disponibilidad de datos: No se generaron ni analizaron conjuntos de datos.
Conflicto de interés: El autor es director y responsable editorial de la Revista Evaluación de Riesgos Laborales. Esta contribución se publica en la sección Recomendaciones como ensayo de reflexión y no se presenta como artículo de investigación sometido al circuito de revisión por pares de la sección Información Científica.
Uso de inteligencia artificial: Se utilizó una herramienta de inteligencia artificial generativa como apoyo para la estructuración y la redacción inicial del texto. El autor verificó las fuentes citadas, revisó críticamente el contenido y asume la responsabilidad íntegra de la versión publicada.
Licencia: Este artículo se publica bajo la Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC BY 4.0), que permite compartir y adaptar la obra siempre que se reconozcan la autoría y la primera publicación en esta revista.
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